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viernes, 19 de diciembre de 2008

Pasó por fin, se te cruzó un buen chico
(dime su gracia si te da la gana)
y rechacé el papel de indiano rico
mecenas del divorcio de tu hermana.
La noche que perdiste el miedo al miedo
fue tan corta que dura todavía,
por más que yo, maldito José Alfredo,
te diera más de lo que no tenía.
Me costará ¿qué quieres que te diga?
ser elegante sin romper cristales
ahora que ni siquiera eres mi amiga.
No enseñan a olvidar las autoescuelas,
pero, hasta los feroces animales
lloran cuando los dejan a dos velas.
*
*
"Sin romper cristales"
Otra vez en Madrid, de matinada,
desenchufado, lúgubre, beodo,
dueño de mi, quiero decir con nada,
fuera de tí, quiero decir sin todo.
Otra vez con el tic estrafalario
de embridar taquicardias cimarronas,
otra vez sobornando al calendario,
otra vez blanqueando las neuronas.
Otra vez las abyectas navidades,
con su almidón, su nuera, su chupete,
su turrón de xixona y su maceta,
y Mama Dora contando necedades,
y las noches de paz, apaga y vete,
y el billete de ida a otro planeta.
*
*
"Otra vez en madrid"

miércoles, 17 de diciembre de 2008

El primero de enero, tararí,
será tan gris como un jueves cualquiera,
sin Drácula escalando el Pirulí,
ni marcianos cruzando la frontera.

Más de lo mismo bajo el cielo añil,
Cronos en su fugaz trono vacío,
la anoréxica luna giligil
no exportará vacunas contra el frío.

Llenare otro galpón municipal
y esperaré el diluvio universal
viendo crecer el bosque por la acera.

El primero de enero (del dos mil),
aunque siga muriéndome por ti,
me iré con la primera que me quiera.
*
*
"El primero de enero"